Me pareció obvio que yo era verde, pero ¿tan verde? Soy verde total. Se me vinieron de inmediato a la mente mis dificultades para relacionarme con los rojos y los azules, cuando tengo que dar mi opinión sin tiempo de reflexionar... uff!. También vi mi dificultad, y muchas veces sufrimiento, al hacer selección de personal, que es en lo que trabajo. El tener que dar un juicio sobre una persona para no recomendarla, ha sido algo que en un principio me costaba lágrimas y guata apretada. Viéndolo por otro lado, soy psicóloga y coach lo que me gusta mucho, y el ser verde me parece bien valorado, para escuchar, para acoger. Lo paso muy bien, disfruto el estar al servicio, acompañando a otro ser humano en su camino, ir experimentando mi irreverencia gentil y ver cómo nos aportamos en crecimiento el uno al otro.Conocer las tipologías (energías, colores) me ha servido para relacionarme con mis hijos, para entenderlos más fluidamente. Conocer cómo las personas, según su energías, quieren ser tratadas, fue un tremendo aporte para mí. Esto ha hecho más fácil relacionarme tanto en mi casa, en mi trabajo y con mis amigos.
El pasar por la rueda de la vida, me hizo ver cuan necesario es desarrollar mi rojo en mi vida laboral y sentir que puedo meter en mi vida un poquito de cada color y convertirme en una verde de corazón, con matices de lindos de rojo, azul y amarillo.
Raquel Villaseñor - Solidaria Colaboradora Clásica
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